La Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico, CAMMESA, informó que el precio de la electricidad en el mercado spot superó durante mayo los US$ 105 por megawatt hora (MWh), casi el doble de los US$ 58 por MWh registrados en abril.
El fuerte incremento está vinculado al aumento de los costos de los combustibles utilizados para generar energía, en un contexto internacional marcado por la guerra en Medio Oriente y la creciente tensión en los mercados energéticos.
Durante gran parte del año, las centrales termoeléctricas operan con gas natural producido en el país. Sin embargo, con la llegada del invierno, una parte importante de ese suministro se destina al consumo residencial, obligando a las usinas a utilizar combustibles alternativos más costosos, como gas natural licuado (GNL) importado, gasoil y fueloil.
Actualmente, el GNL importado supera los US$ 20 por millón de BTU, mientras que el gasoil también registra valores elevados por la incertidumbre geopolítica global. Esta situación provocó que los costos de generación eléctrica aumentaran mucho más de lo previsto.
Según estimaciones iniciales de CAMMESA, el precio de la energía en mayo debía ubicarse cerca de los US$ 65 por MWh, pero la suba de los combustibles terminó llevando el valor por encima de los US$ 105 por MWh.
Especialistas del sector advierten que el escenario podría agravarse durante junio y julio, meses de mayor demanda por las bajas temperaturas. En ese período, el precio de la electricidad podría ubicarse entre US$ 130 y US$ 150 por MWh.
Además, existe un desfase en la facturación de aproximadamente 75 días, por lo que el impacto de estos incrementos comenzará a reflejarse con mayor fuerza entre fines de julio y agosto.