Consejos Utiles

El uso racional de la energí­a eléctrica es el uso a conciencia, el consumo estrictamente necesario, es utilizar correctamente la energí­a para no malgastar un recurso que actualmente está empezando a escasear.

La mayor parte de la energí­a que cotidianamente utilizamos para el desarrollo de nuestra vida, ya sea personal o profesional, proviene de recursos energéticos.

El uso racional significa que modifiquemos costumbres que fueron adquiridas por cuestiones de hábitos tales como, dejar lámparas encendidas en habitaciones vacías, calentar más de lo necesario el agua que utilizarlizamos en una ducha que después rebajamos con agua frí­a, o usando la plancha alternativamente mientras se hacen otras actividades.

Seguí­ estos consejos para ahorrar energí­a eléctrica:

Ahorro en Luz
  • Trate de aprovechar la luz solar (iluminación natural). Pinte de colores claros las paredes y techos, así aprovechará mejor la iluminación natural y reducirá las necesidades de iluminación.
  • Apague las luces que no utilice. Si vamos a salir hay que apagar la luz, aunque vayamos a volver en apenas unos minutos. La única excepción son las luces fluorescentes, que en caso de que vayan a estar apagadas menos de 2 minutos es mejor dejarlas encendidas.
  • Utilice lámparas de bajo consumo o LED, especialmente en las zonas donde necesite iluminación por mucho tiempo. Este tipo de lámparas reducen el consumo de energí­a.
  • Mantenga limpias las lámparas, de esta manera aumentará la luminosidad, sin acrecentar la potencia. Una lámpara sucia o en mal estado pierde hasta un 50% de su luminosidad.
  • Utilice sensores de movimiento que activan la iluminación ante una presencia extraña, y así­ logrará que la luz no esté encendida innecesariamente.
  • Utilice luminarias exteriores equipadas con lámparas fluorescentes compactas y fotocélulas o temporizadores, con apagado diurno.
Etiqueta de Eficiencia Energética

La etiqueta de eficiencia es un adhesivo que señala la calificación energética de un electrodoméstico según una escala que evalúa su consumo. Esta escala de calificación energética se compone de siete letras correlativas; de la A a la G, siendo A la mejor calificación y G la peor. La etiqueta de eficiencia energética y los certificados energéticos caducan a los 10 años de su emisión. Eso quiere decir que, a poder ser, es recomendable renovar los electrodomésticos una vez pasado ese periodo o, por lo menos, comprobar su estado y funcionamiento.