El Gobierno de Javier Milei volvió a defender el esquema de aumentos en los servicios públicos y aseguró que los usuarios deberán adaptarse a una nueva realidad tarifaria. El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que, ante el incremento del costo de la energía, las familias tendrán que modificar sus hábitos de consumo para reducir el gasto.
Como ejemplo, señaló que muchas personas deberán "abrigarse más que prender el gas", una frase que rápidamente recordó las declaraciones del expresidente Mauricio Macri durante el tarifazo de 2016, cuando pidió evitar el consumo excesivo de energía.
Ravier argumentó que el objetivo del Gobierno es avanzar hacia tarifas que reflejen el costo real de los servicios, reduciendo progresivamente los subsidios estatales. Según explicó, quienes utilizan la energía deben afrontar la mayor parte de su costo, en línea con la política de ajuste impulsada por la administración nacional.
Las declaraciones llegan en un contexto de incrementos sostenidos en las facturas de electricidad y gas, que se suman a otras subas en servicios esenciales y afectan el presupuesto de miles de hogares argentinos.
Mientras el Ejecutivo sostiene que la recomposición tarifaria es necesaria para ordenar el sistema energético y reducir el gasto público, crecen los cuestionamientos por el impacto económico que tienen los aumentos sobre las familias, especialmente durante el invierno, cuando el consumo de energía resulta indispensable para calefaccionar los hogares.