El grupo Techint busca destrabar la paralizada ampliación del Gasoducto Norte y presiona para que la empresa estatal Enarsa rescinda el contrato con la constructora Esuco, con el objetivo de que Transportadora de Gas del Norte (TGN) asuma la finalización de las obras mediante el esquema tarifario previsto en su concesión.
La iniciativa apunta a completar el cambio de sentido del flujo en cuatro plantas compresoras, una intervención considerada estratégica para garantizar el abastecimiento de gas en las provincias del norte argentino y habilitar el futuro gasoducto Tratayén-La Carlota, impulsado por Techint para transportar gas desde Vaca Muerta hacia el norte del país y abrir una nueva vía de exportación hacia Brasil.
El tema volvió a cobrar impulso luego de una reunión entre autoridades de la Secretaría de Energía e industriales del norte, quienes manifestaron su preocupación por la insuficiencia de gas para sostener la actividad productiva de la región. En ese encuentro se analizó la necesidad de concluir las obras de reversión del Gasoducto Norte, que permanecen inconclusas desde hace más de un año.
Si bien los nuevos ductos ya fueron finalizados, aún resta completar los trabajos en las plantas compresoras de Ferreyra, Deán Funes, Lumbreras y Lavalle, cuyos niveles de avance oscilan entre el 35% y el 76%.
Según especialistas del sector, una vez que Enarsa rescinda el contrato con Esuco, la ejecución de las tareas podría quedar en manos de Bahisa, empresa que ya realizó trabajos similares para TGN. No obstante, la resolución del conflicto contractual aparece como el principal obstáculo para reactivar el proyecto.
De acuerdo con estudios técnicos, el sistema de transporte de gas del norte necesita alrededor de 22 millones de metros cúbicos diarios para cubrir la demanda regional, mientras que la producción local apenas alcanza los 3 millones. La finalización de las obras permitiría incrementar la capacidad de transporte desde la Cuenca Neuquina y reducir el déficit energético de la región.
En paralelo, Techint impulsa la construcción del gasoducto Tratayén-La Carlota, una obra estimada en unos 2.000 millones de dólares, que en una primera etapa podría transportar 15 millones de metros cúbicos diarios de gas y consolidar un nuevo corredor energético para abastecer al norte argentino y potenciar las exportaciones hacia Brasil.