El costo de la energía eléctrica se convirtió en una de las principales fuentes de presión sobre los ingresos de los hogares en la Argentina. Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, las tarifas de los servicios regulados avanzaron muy por encima de los salarios, en el marco de una política de reducción de subsidios y recomposición tarifaria.
En diálogo con Radio Formosa, el economista e investigador del Instituto Argentina Grande, Hernán Herrera, analizó la evolución de los precios y advirtió sobre el impacto que tiene el aumento de las tarifas sobre el poder adquisitivo de las familias argentinas.
?Los servicios regulados subieron en promedio en el orden del 617%, pero cuando vos te vas a fijar servicios de gas, luz, agua, eso supera el 800%?, señaló Herrera.
De acuerdo con los datos presentados por el economista, desde el inicio de la gestión de Milei la inflación acumulada alcanzó el 329%, mientras que el salario privado registrado aumentó alrededor del 315%. En contraste, los servicios regulados tuvieron incrementos significativamente superiores.
Herrera vinculó esta evolución con el cambio en el esquema de precios relativos impulsado por el Gobierno nacional y, particularmente, con la reducción de los subsidios a la energía.
?Las tarifas, y detrás de las tarifas la baja de subsidios, por supuesto, está en el centro de la escena?, sostuvo.
El economista advirtió que el aumento de las tarifas eléctricas reduce el ingreso disponible de los hogares, ya que una proporción cada vez mayor del salario debe destinarse a cubrir servicios esenciales.
Esta situación, según explicó, puede derivar en un mayor endeudamiento de las familias para afrontar gastos básicos y, posteriormente, en dificultades para cancelar esas obligaciones.
?Estamos viendo que la baja del ingreso disponible de las familias lleva a un endeudamiento que después no se puede pagar. Entonces es una espiral que tiene la complejidad que estamos viendo todos?, afirmó.
Para Herrera, la política energética forma parte de un esquema de ajuste más amplio aplicado por el Gobierno nacional, que modifica los precios relativos y traslada una mayor parte del costo de los servicios hacia los usuarios.
?Lo que nosotros estamos viendo es que el ajuste es generalizado, que el gobierno decide, no es que no interviene, decide ganadores y perdedores?, sostuvo.
El escenario vuelve a poner en discusión el costo de la energía eléctrica en la Argentina y el impacto que tiene la reducción de subsidios sobre el bolsillo de los usuarios, especialmente en un contexto en el que los salarios no acompañaron el ritmo de incremento de las tarifas.